Ley 5/2015, de 25 de junio, de Derecho Civil Vasco
¿De qué trata esta norma?
Esta ley es sobre el Derecho Civil Vasco, que es el conjunto de normas legales que regulan las relaciones privadas entre las personas en el País Vasco. Busca actualizar y unificar estas normas, manteniendo las tradiciones forales pero adaptándolas a la sociedad actual.
A quién afecta: A todos los ciudadanos y ciudadanas de Euskadi; A quienes posean bienes o realicen actos jurídicos en el País Vasco.
De un vistazo
- País
- España
- Área del derecho
- Derecho mercantil y societario
- Artículos
- 146
- Fuente
- boe.es
- Texto obtenido el
- Explicación actualizada el
¿Qué regula esta norma?
- Las fuentes del Derecho civil foral vasco, incluyendo la costumbre y los principios generales del Derecho.
- Principios básicos del derecho patrimonial, como el carácter solidario de la propiedad y la libertad civil.
- La vecindad civil vasca, unificando este concepto para toda la Comunidad Autónoma Vasca.
- Las sucesiones, incluyendo testamentos, legítimas y la institución de la troncalidad.
¿A quién afecta esta norma?
- A todos los ciudadanos y ciudadanas de Euskadi.
- A quienes posean bienes o realicen actos jurídicos en el País Vasco.
¿Cuáles son los puntos clave?
- Se establece una vecindad civil vasca común para todos los habitantes de la Comunidad Autónoma Vasca.
- Se amplía la libertad del testador, permitiendo el testamento "hil buruko" en los tres territorios históricos.
- Se fija una legítima única de un tercio del patrimonio para todo el País Vasco, excepto en el Valle de Ayala donde se mantiene la libertad absoluta de testar.
- La troncalidad se mantiene en Bizkaia, pero la nulidad de actos a favor de extraños a la troncalidad pasa a ser relativa, con un plazo de ejercicio de cuatro años desde la inscripción en el Registro de la Propiedad.
Derecho mercantil y societario
Derecho mercantil y societario
Texto legal
Texto legal
Índice (146)
- Artículo 1 Fuentes jurídicas
- Artículo 2 La jurisprudencia
- Artículo 3 El derecho supletorio
- Artículo 4 El principio de libertad civil
- Artículo 5 El principio de solidaridad y la función social de la propiedad
- Artículo 6 La persona
- Artículo 7 Lenguas cooficiales y Derecho civil vasco
- Artículo 8 Ámbito de aplicación territorial
- Artículo 9 Normas de conflicto
- Artículo 10 Ámbito de aplicación personal
- Artículo 11 Constancia de la vecindad civil
- Artículo 12 El caserío
- Artículo 13 El arrendamiento rústico
- Artículo 14 La servidumbre de paso
- Artículo 15 Derecho de cierre de heredades y servidumbre de paso
- Artículo 16 Cofradías, hermandades o mutualidades
- Artículo 17 Sucesión y delación
- Artículo 18 Formas de suceder
- Artículo 19 Sucesión universal y particular
- Artículo 20 Relación entre sucesión universal y particular
- Artículo 21 Gastos de la sucesión y beneficio de separación
- Artículo 22 Formas de testar
- Artículo 23 Testamento en peligro de muerte o «hilburuko»
- Artículo 24 El testamento mancomunado
- Artículo 25 Contenido del testamento mancomunado
- Artículo 26 Revocación o modificación conjunta
- Artículo 27 Revocación o modificación unilateral en vida del cotestador
- Artículo 28 Revocación o modificación a la muerte del cotestador
- Artículo 29 Fallecimiento de uno de los testadores
- Artículo 30 Sucesión por comisario
- Artículo 31 Nombramiento del comisario
- Artículo 32 Capacidad jurídica y ejercicio del poder testatorio
- Artículo 33 Límites del poder testatorio
- Artículo 34 Realización de inventario
- Artículo 35 Autoadjudicación de bienes
- Artículo 36 Características del cargo de comisario y posibilidad de nombrar albace
- Artículo 37 Representante y administración de la herencia
- Artículo 38 Derecho de alimentos pendiente el ejercicio del poder testatorio
- Artículo 39 Tutela y curatela de menores o incapacitados
- Artículo 40 Designación de varios comisarios
- Artículo 41 Plazo del ejercicio del poder testatorio
- Artículo 42 Ejercicio sucesivo del poder testatorio
- Artículo 43 Ejercicio del poder testatorio y cautelas en favor de terceros
- Artículo 44 Irrevocabilidad de las disposiciones del comisario
- Artículo 45 Extinción del poder testatorio
- Artículo 46 La voluntad del testador como criterio de interpretación
- Artículo 47 Los legitimarios
- Artículo 48 La legítima
- Artículo 49 Cuantía de la legítima de los descendientes
- Artículo 50 Sustitución y representación de los legitimarios
- Artículo 51 Apartamiento y preterición de legitimarios
- Artículo 52 La legítima del cónyuge viudo o miembro superviviente de la pareja de
- Artículo 53 Conmutación del usufructo viudal o del miembro superviviente de la par
- Artículo 54 Derecho de habitación del cónyuge o miembro superviviente de la pareja
- Artículo 55 Extinción de la legítima viudal o del miembro superviviente de la pare
- Artículo 56 Intangibilidad de la legítima
- Artículo 57 Usufructo universal del cónyuge viudo o miembro superviviente de la pa
- Artículo 58 Cálculo de la legítima
- Artículo 59 Valor de las donaciones computables y colacionables
- Artículo 60 Fijación del valor de los bienes en el caso de existir poder testatori
- Artículo 61 Aplicación territorial de la troncalidad
- Artículo 62 La troncalidad
- Artículo 63 Bienes troncales y parentesco troncal
- Artículo 64 Los bienes raíces
- Artículo 65 Villas, ciudad y troncalidad
- Artículo 66 Los parientes tronqueros y su prelación
- Artículo 67 Extensión de la troncalidad
- Artículo 68 Nacimiento y extinción de la troncalidad
- Artículo 69 Efectos de la troncalidad
- Artículo 70 Troncalidad y sucesión forzosa
- Artículo 71 Bienes incluidos en la transmisión a título gratuito del caserío
- Artículo 72 Adquisición preferente de los bienes troncales y prelación para su eje
- Artículo 73 Preferencia en línea y grado
- Artículo 74 Limitación del derecho en función de la clasificación urbanística
- Artículo 75 Enajenación de varias fincas
- Artículo 76 Llamamiento previo a la enajenación
- Artículo 77 Comparecencia para el ejercicio del derecho
- Artículo 78 Valoración del bien raíz
- Artículo 79 Otorgamiento de la escritura de la compraventa al pariente tronquero p
- Artículo 80 Libertad de enajenación de bienes troncales
- Artículo 81 Enajenación a terceros no tronqueros
- Artículo 82 Constancia en la escritura de enajenación de los trámites realizados
- Artículo 83 La saca foral
- Artículo 84 Ejercicio de los derechos de adquisición preferente en los casos de ej
- Artículo 85 Ejercicio de los derechos de adquisición preferente en los casos de pe
- Artículo 86 Ejercicio de los derechos de adquisición preferente en los casos de ar
- Artículo 87 Prelación de estos derechos sobre otros derechos de adquisición
- Artículo 88 Ámbito territorial
- Artículo 89 Libertad de testar en el valle de Ayala
- Artículo 90 El apartamiento
- Artículo 91 La constitución del usufructo poderoso
- Artículo 92 Caracteres del usufructo poderoso
- Artículo 93 Ejercicio del usufructo poderoso
- Artículo 94 Obligaciones del usufructuario
- Artículo 95 Fianza del usufructuario
- Artículo 96 Ordenación sucesoria del caserío
- Artículo 97 El caserío
- Artículo 98 Los ondazilegis
- Artículo 99 Bienes incluidos en la transmisión a título gratuito del caserío
- Artículo 100 El pacto sucesorio
- Artículo 101 Pacto sucesorio y testamento
- Artículo 102 Pacto sucesorio y donación mortis causa
- Artículo 103 Pacto de designación de sucesor
- Artículo 104 Designación sucesoria con transmisión de presente de los bienes
- Artículo 105 Designación sucesoria con transmisión post mortem de los bienes
- Artículo 106 Disposición de los derechos del instituido
- Artículo 107 Pacto de comunidad
- Artículo 108 Revocación del pacto sucesorio
- Artículo 109 Resolución del pacto sucesorio
- Artículo 110 Sucesión legal o intestada
- Artículo 111 Sucesión legal de los bienes troncales
- Artículo 112 Sucesión legal de los bienes no troncales
- Artículo 113 Sucesores por derecho propio o por derecho de representación
- Artículo 114 Cónyuge viudo o miembro superviviente de la pareja de hecho
- Artículo 115 Ascendientes
- Artículo 116 Colaterales
- Artículo 117 Sucesión a favor de la Comunidad Autónoma
- Artículo 118 Reserva sobre bienes adquiridos de descendiente
- Artículo 119 Reserva de bienes raíces donados para un matrimonio
- Artículo 120 Reserva a favor de los hijos del cónyuge o miembro de la pareja de hec
- Artículo 121 Alcance de las reservas
- Artículo 122 Facultades del reservista
- Artículo 123 Reversión de los bienes donados
- Artículo 124 Computación de los bienes objeto de reversión
- Artículo 125 Régimen económico matrimonial
- Artículo 126 Modificación del régimen económico matrimonial
- Artículo 127 Régimen económico matrimonial en ausencia de capitulaciones
- Artículo 128 Inscripción del régimen económico matrimonial
- Artículo 129 La comunicación foral de bienes
- Artículo 130 Alcance y cese de la comunicación foral de bienes
- Artículo 131 Otras causas de cese de la comunicación foral de bienes y sus efectos
- Artículo 132 La consolidación de la comunicación foral de bienes
- Artículo 133 Bienes ganados y bienes procedentes de uno de los cónyuges
- Artículo 134 Cargas del matrimonio
- Artículo 135 Actos de disposición de bienes
- Artículo 136 Derechos de crédito
- Artículo 137 Gestión y administración de bienes
- Artículo 138 Deudas y obligaciones
- Artículo 139 Repudiación y aceptación de herencias
- Artículo 140 Disolución por muerte de uno de los cónyuges, dejando hijos y descendi
- Artículo 141 Disolución por muerte de uno de los cónyuges habiéndose designado comi
- Artículo 142 Autoadjudicación de bienes por el cónyuge viudo comisario
- Artículo 143 Aceptación de herencias por los sucesores a instancia del cónyuge viud
- Artículo 144 Adjudicación de los bienes comunicados
- Artículo 145
- Artículo 146 Otras reglas particulares para el caso de disolución por muerte de uno
200 ok Incluye la corrección de errores publicada en BOPV núm. 84, de 5 de mayo de 2016. Ref. BOE-A-2016-6089.
Se hace saber a todos los ciudadanos y ciudadanas de Euskadi que el Parlamento Vasco ha aprobado la siguiente Ley 5/2015, de 25 de junio, de Derecho Civil Vasco.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS I La Ley vasca 3/1992, de 1 de julio, fue la primera norma que, después del Fuero Nuevo de Bizkaia de 1526, constituyó una regulación del Derecho civil vasco redactada por juristas vascos y aprobada por un órgano legislativo vasco.
El Parlamento Vasco contó con la competencias reconocida en el artículo 149, 1, 8.º de la Constitución española de 1978 que reserva al Estado la facultad legislativa en materia civil, pero sin perjuicio de la conservación, modificación y desarrollo por las comunidades autónomas de los derechos civiles, forales o especiales, allí donde existan. Esta disposición constitucional fue concretada en el Estatuto de Autonomía del País Vasco a tenor de cuyo artículo 10, apartado 5, es competencia exclusiva de la Comunidad Autónoma del País Vasco la conservación, modificación y desarrollo del Derecho civil, foral y especial, escrito o consuetudinario, propio de los territorios históricos que integran el País Vasco y la fijación del ámbito territorial de su vigencia.
Por otra parte, no puede olvidarse tampoco el importante impulso que recibió dicho texto respecto al territorio de Gipuzkoa, con ocasión de su posterior modificación y ampliación por la Ley 3/1999, de 26 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil Foral del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Gipuzkoa, hito equivalente en el Derecho guipuzcoano a lo que supusiera el texto de 1992 en los otros dos territorios, en tanto que siempre fueron escasas las fuentes escritas de aquél ya que la fuente esencial del derecho privado de dicho territorio ha venido siempre de la mano del derecho consuetudinario.
Transcurridos más de tres décadas desde la entrada en vigor de los preceptos constitucionales y estatutarios citados, la experiencia legislativa comparada de las comunidades autónomas con Derecho civil foral o especial propio y la jurisprudencia constitucional han asentado una firme base para el reconocimiento competencial de la capacidad legislativa de las asambleas autonómicas en materia de derecho civil foral.
Por esta razón, esta ley ha podido elaborarse con plena libertad y sin plantearse las dudas competenciales en las que se desenvolvió la de 1992, y pudiendo aspirar a mirar más allá, siempre dentro de los límites delimitados por la jurisprudencia constitucional, el buen sentido y el mejor provecho de todos. Y todo esto, siempre con la clara idea de mantener vivo y aprovechar el legado del Derecho tradicional y consuetudinario, pero con la vista puesta en el mundo de hoy y en un país como el vasco, que tiene una gran actividad comercial e industrial, y no puede identificarse con la sociedad rural de hace unos siglos a la que la formulación original de aquel derecho respondía.
Como ocurre con otras peculiaridades del País Vasco, que mantienen como fondo esencial el Derecho castellano y europeo, el texto debe ser interpretado junto al Código Civil español pues no pretende agotar todo el contenido de las viejas instituciones civiles que en buena parte se mantienen vivas en la forma en que las regula el Código Civil, el cual tiene un carácter de derecho supletorio salvo en aquellos extremos, como la troncalidad, que son instituciones exclusivas de Bizkaia, Llodio y Aramaio.
El Derecho civil vasco es un derecho europeo y está inserto, en el mismo ámbito cultural del Derecho europeo occidental en el que, desde la Edad Media, se recibió ampliamente el Derecho romano sobre las raíces del Derecho autóctono, sin perjuicio de que éste contiene instituciones a las que no es aplicable el Derecho romano. En consecuencia, el Derecho castellano, muy inspirado en el Derecho romano, colmaba las lagunas del derecho propio de forma compatible con las importantes precisiones del Derecho vasco que alteran el derecho común, y que esta ley pretende conservar y desarrollar.
Asimismo, a la hora de interpretar esta ley debe tenerse también en cuenta el derecho comunitario aplicable, en la medida en que afecta también de manera incipiente pero creciente al derecho privado, y por tanto también a las materias reguladas tradicionalmente por el Derecho foral. Tal es el caso del Reglamento 650/2012 del Parlamento y del Consejo de la Unión Europea, de 4 de julio, relativo a la competencia, la ley aplicable, el reconocimiento y la ejecución de las resoluciones, a la aceptación y la ejecución de los documentos públicos en materia de sucesiones mortis causa y a la creación de un certificado sucesorio europeo.
Finalmente, no pretende esta ley agotar ahora todo el posible campo de desarrollo del Derecho civil foral vasco, que será paulatinamente ampliado a nuevos campos por otras leyes que puedan ser dictadas por este Parlamento en función de las diferentes necesidades y las demandas sociales de cada momento, dentro del marco competencial arriba descrito, así como, tal y como ya se ha dicho, por la vía de la costumbre y los principios generales del Derecho civil foral, como fuentes del Derecho. Ahora debemos extender y profundizar en nuestro Derecho civil, al igual que lo han hecho en otras comunidades autónomas, y conseguir en un plazo temporal apropiado una formulación lo más completa posible del Derecho civil vasco.
II El título preliminar aborda la cuestión de las fuentes del Derecho civil foral vasco para, sin apartarse sustancialmente del esquema de fuentes propio y vigente, responder a las necesidades de seguridad jurídica y certidumbre sobre el alcance e interpretación de las normas aplicables, desde una perspectiva adaptada a los tiempos actuales y a la legislación procesal y planta judicial existentes. Así, se aborda una regulación más completa de la costumbre y de los principios generales del Derecho, desde la constatación de que, con la excepción del Fuero de Ayala, y de las normas sobre troncalidad y algunas otras aisladas normas escritas en Bizkaia, el Derecho sucesorio en el País Vasco fue siempre consuetudinario. En lo demás, los viejos documentos atestiguan que se aplicaron normas muy similares en los tres territorios históricos y que incluso los poderes testatorios y el testamento mancomunado se usaron con frecuencia fuera de Bizkaia, especialmente en Gipuzkoa.
A continuación, se afirman unos principios básicos, resaltando el carácter solidario del derecho de propiedad en nuestras viejas leyes y la afirmación categórica de la libertad civil, que hace presumir que todas las leyes son dispositivas.
Pero la innovación más importante de este título introductorio se encuentra en la regulación de la vecindad civil vasca. Hasta ahora no existía sino la vecindad local que impedía, por ejemplo, acudir a una inexistente vecindad vasca para regular los efectos de la ley de parejas de hecho que hubo de refugiarse en la vecindad administrativa.
Era preciso mantener una vecindad común para todos los vecinos de la Comunidad Autónoma Vasca, una vecindad como la crea y regula el artículo 11 de este texto y que es compatible con la vecindad local diferente que pueden ostentar para algunas instituciones los vecinos del valle de Ayala, los vizcaínos o los guipuzcoanos.
El texto pretende tener vigencia en toda la Comunidad Autónoma Vasca. Sus disposiciones han de ser aplicadas en todo el territorio porque, aunque es cierto que históricamente siguieron Álava, Gipuzkoa y Bizkaia distintos caminos, son escasas, y en muchos casos más formales que materiales, las diferencias en el amplio campo de la costumbre foral.
Esta circunstancia ha permitido redactar un texto unificado que puede ser aceptable para todos los vascos, salvo en los casos de leyes y costumbres muy diferenciadas, como ocurre con la libertad de testar ayalesa, o la troncalidad y el régimen de comunidad de bienes en el matrimonio vizcaíno.
Las diferencias no impiden regular la existencia de una vecindad civil común, la vecindad vasca, un concepto no regulado en la ley anterior y, sin el cual, es difícil atender a la resolución de los conflictos de leyes.
III El título I se inicia con la declaración de unos principios de Derecho patrimonial entre los que se incluye una referencia en el artículo 13 a los arrendamientos rústicos, que en los siglos XIX y XX se extendieron mucho por los caseríos vascos, y que tenían carácter indefinido, salvo en casos de falta de pago de la renta. Las leyes dictadas sobre este extremo por el poder central pusieron muchas veces en peligro estos arrendamientos que, cuando se trata de caseríos, tienen la particularidad de unir la ocupación de una vivienda con el disfrute de unas tierras de labor, por lo común anejas.
El arrendamiento rústico de los caseríos vascos es una institución con caracteres propios, quizá más próxima a los censos, y el texto quiere mantener su peculiaridad, aunque el desarrollo de la institución es tarea de los poderes públicos y depende de decisiones políticas.
La ley pretende también regular las sociedades civiles que son la expresión de un viejo espíritu asociativo que perdura en nuestros días en las cofradías, hermandades y mutualidades y no ha sido objeto de regulación propia.
IV El título II se ocupa de las sucesiones. Con la excepción del Fuero de Ayala y de las normas sobre troncalidad en Bizkaia, el Derecho sucesorio en el País Vasco fue siempre consuetudinario. En lo demás, los viejos documentos atestiguan que se aplicaron normas muy similares en los tres territorios históricos y que incluso los poderes testatorios y el testamento mancomunado se usaron con frecuencia fuera de Bizkaia. Por esta razón, se establece una redacción única, acompañada de las normas especiales para Bizkaia y Ayala, ampliándose de esta forma la libertad del testador.
El testamento «hil buruko», que es un testamento en peligro de muerte, bien regulado en el Fuero de Bizkaia, se hace extensivo a los tres territorios históricos, con la idea de ampliar el Derecho civil común a todos ellos.
El Código Civil veta expresamente el testamento mancomunado, inspirándose en la dura prohibición del Código alemán, pero los recelos que inspiraba se van reduciendo en las leyes modernas. El Fuero de Bizkaia y la ley vasca de 1992 mantienen su vigencia, aunque solamente entre cónyuges.
En cuanto a la sucesión forzosa, hay grandes divergencias en nuestro Derecho histórico que convendría reducir en todo lo posible. El Fuero de Ayala mantiene la total libertad de testar que, dado el arraigo que esta libertad tiene en esa zona, se cree prudente mantener.
Por lo demás, rige en muchos lugares el sistema de legítimas del Código Civil, salvo en Bizkaia, en la que la legítima, tomada de la Ley de Partidas que regía en Castilla, contraria a nuestra tradición, era de los cuatro quintos de la herencia, pese a que el Código Civil la hubiera reducido a dos tercios, uno de legítima estricta y el otro de mejora.
El texto quiere establecer una legítima única de un tercio del patrimonio, para todo el País Vasco. Se estima que esta decisión es muy importante y contribuye mejor que cualquier otra a dar unidad al Derecho vasco y a aproximarlo a otras legislaciones europeas.
La única salvedad es la que, una vez más, opera en el valle de Ayala, a fin de respetar su libertad absoluta de testar al otorgar testamento.
El testamento por comisario es una de las piezas básicas de la sucesión en Bizkaia, a la que esta ley hace ligeras matizaciones. Los poderes para testar permanecen en esta ley en toda su amplitud, aunque siempre en testamento ante notario y los cónyuges o las parejas de hecho pueden otorgarlos en capitulaciones o en pacto sucesorio. La novedad más destacada que se introduce es la equiparación entre el cónyuge viudo y el miembro superviviente de la pareja de hecho para acomodarse a la normativa vigente.
Una de las instituciones más características del Derecho privado de Bizkaia, que también dejó su huella en Navarra e incluso en las costumbres de Labourd es la troncalidad, que no aparece definida para Gipuzkoa y Álava, porque estos territorios nunca redactaron sus propias leyes. Pero en Bizkaia es recogida en el Fuero y se desarrolla ampliamente en la ley vasca de 1992. A principios del siglo XX, la troncalidad era probablemente la institución más típica y la más apreciada por los juristas vizcaínos.
La evolución de la actual sociedad parece poco favorable a las instituciones de este tipo, aunque su arraigo en Bizkaia hace aconsejable mantenerla.
La ley mantiene viva en Bizkaia la institución de la troncalidad y el ejercicio del derecho de saca foral cuando se enajenen los bienes troncales. De la misma forma, pretende aclarar y facilitar las formas de ejercicio de este derecho y, en cierto sentido, suavizar sus aplicaciones que pueden parecer excesivas. La innovación más importante es que la tradicional nulidad absoluta de los actos realizados a favor de extraños a la troncalidad, muta en una nulidad relativa o anulabilidad limitada en el tiempo, pues ha de ejercitarse dentro del plazo de cuatro años desde la inscripción en el Registro de la Propiedad.
En cuanto al ejercicio del derecho de saca cuando se enajena un bien troncal a un extraño, queda limitado cuando lo elimina del suelo urbano o urbanizable sectorizado. Posibilita además dos formas de ejercicio de este derecho, una directa y otra mediante anuncios, ambas amparadas en la fe notarial, para hacer el llamamiento a los parientes tronqueros.
El texto regula también el derecho del arrendatario de un caserío a la adquisición de la vivienda arrendada, cuando el contrato tenga más de cuarenta años de vigencia. La singularidad del caserío vasco, que en el arrendamiento de la finca incluye de ordinario la vivienda familiar, justifica que el casero tenga también asignado un derecho de adquisición preferente que se regula en el artículo 86 de la ley.
Se recoge de forma más amplia el Fuero de Ayala, al que por tradición se suele asignar un solo artículo y aquí se desarrolla de forma más amplia por las aportaciones de juristas alaveses, referidas a la regulación del usufructo poderoso, con sus modalidades ayalesas.
Y asimismo, desarrolla el texto las normas sobre la ordenación sucesoria del caserío guipuzcoano, definido en el artículo 96 y la obligación legal de los adquirentes de mantener el destino del caserío.
Los pactos sucesorios se regulan ampliamente en este título. Pese a la prohibición del Código Civil, que impedía expresamente el pacto de suceder, la institución estaba viva en Bizkaia, sobre todo en los pactos matrimoniales, y la prohibición no se justifica hoy por buen número de juristas, por lo que se hace necesario dedicarle cierta atención para establecer normas de garantía.
V El título III se ocupa del régimen de bienes en el matrimonio y en su capítulo primero establece un sistema de libre elección, para antes o después de la celebración del matrimonio. Y para el caso de que no haya pacto, regirá el sistema de bienes gananciales regulado en el Código Civil.
Pero en el territorio en que se aplica el Fuero de Bizkaia, establece el capítulo segundo de este título que, siguiendo la tradición, se entenderá que rige entre los cónyuges el régimen de comunicación foral que ya regulaba el Fuero y en virtud del cual se hacen comunes todos los bienes, muebles o raíces, de la procedencia que sean.
VI La disposición adicional primera crea la comisión de Derecho civil vasco como órgano consultivo del Parlamento y Gobierno vascos, con el fin de promover las investigaciones sobre la materia así como la propuesta de modificaciones legislativas.
La disposición adicional segunda extiende a las parejas de hecho, ya objeto de una ley vasca vigente, la aplicación de las normas de esta ley relativas a la vecindad civil y régimen económico supletorio.
La disposición adicional tercera remite las modificaciones tributarias que conllevarán las relaciones jurídicas creadas bajo las instituciones previstas en esta ley, a las competencias normativas en la materia de las que son titulares los órganos forales.
Las disposiciones transitorias precisan las situaciones temporales afectantes a diversas instituciones y a la vecindad civil vasca, que se entenderá automáticamente adquirida por todos los vecinos de la Comunidad Autónoma del País Vasco desde la entrada en vigor de esta ley.
La disposición derogatoria deroga expresamente las leyes 3/1992 y 3/1999 anteriores y cualquier otra que contradiga ésta.
Por último, la disposición final establece la entrada en vigor de esta ley en los tres meses siguientes a su publicación, como plazo prudencial para el cabal conocimiento de sus preceptos por todos los operadores jurídicos.
TÍTULO PRELIMINAR
CAPÍTULO I
De las fuentes del Derecho Civil Vasco
Artículo 1Fuentes jurídicas
Artículo 2La jurisprudencia
Artículo 3El derecho supletorio
Artículo 4El principio de libertad civil
De acuerdo con el principio de libertad civil, tradicional en el Derecho civil vasco, las leyes se presumen dispositivas y la renuncia a los derechos de ellas derivados será válida en tanto no contraríen el interés o el orden público ni perjudique a tercero.
CAPÍTULO II
De los principios inspiradores de la Ley Civil Vasca
Artículo 5El principio de solidaridad y la función social de la propiedad
Artículo 6La persona
El respeto y la consideración de la persona inspiran la legislación vasca.
Artículo 7Lenguas cooficiales y Derecho civil vasco
CAPÍTULO III
Del ámbito de aplicación de la Ley Civil Vasca
Artículo 8Ámbito de aplicación territorial
La presente ley se aplicará en todo el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma del País Vasco, salvo aquellos preceptos en que expresamente se declare su vigencia en un territorio concreto.
Artículo 9Normas de conflicto
Artículo 10Ámbito de aplicación personal
Artículo 11Constancia de la vecindad civil
En los instrumentos públicos que se otorguen en la Comunidad Autónoma del País Vasco se hará constar la vecindad civil vasca y la vecindad civil local del otorgante y cuando pueda afectar a las disposiciones que se otorguen o sus efectos, también el régimen de bienes que rija su matrimonio o pareja de hecho. En caso de duda, se presumirá, salvo prueba en contrario, que la vecindad civil es la que corresponda al lugar del nacimiento, y el régimen de bienes, el que se considere legal en el último domicilio común, y, a falta de domicilio común, el del lugar de celebración del matrimonio o el de separación de bienes si se trata de parejas de hecho.
TÍTULO I
De los principios de derecho patrimonial
Artículo 12El caserío
El caserío es una explotación agrícola o ganadera familiar constituida por una casa de labor, con diversos elementos muebles, semovientes, derechos de explotación, maquinaria, instalaciones y una o varias heredades, tierras o montes. Estas tierras o heredades pueden o no estar contiguos a la casa de labor y reciben la denominación de pertenecidos del caserío.
Artículo 13El arrendamiento rústico
El contrato de arrendamiento rústico posee en la tradición vasca características especiales en cuanto a la estabilidad del arriendo, la transmisión del derecho del arrendatario y otros aspectos que, al margen de las disposiciones de esta ley, justifican que sea regulado en una ley especial.
Artículo 14La servidumbre de paso
Artículo 15Derecho de cierre de heredades y servidumbre de paso
El propietario tiene el derecho de cerrar la heredad que posee, pero no puede impedir el paso de los particulares para su uso no lucrativo, siempre que no utilicen vehículo alguno. Quien utilice este derecho deberá respetar los cultivos e indemnizar los daños, si los causare.
Artículo 16Cofradías, hermandades o mutualidades
TÍTULO II
De las sucesiones. Disposiciones preliminares
Artículo 17Sucesión y delación
Artículo 18Formas de suceder
CAPÍTULO I
De la sucesión testada Sección primera. Disposiciones generales
Artículo 19Sucesión universal y particular
Artículo 20Relación entre sucesión universal y particular
Salvo disposición en contrario del testador, el instituido a título particular como sucesor en un patrimonio familiar o profesional, cuyo valor sea superior a las tres cuartas partes de la herencia, será tenido, a todos los efectos, como heredero universal. Si fuera heredero forzoso, la institución se imputará a la legítima, si el testador no ha dispuesto lo contrario.
Artículo 21Gastos de la sucesión y beneficio de separación
Los legatarios tendrán ese mismo derecho para asegurar el cumplimiento de los legados con el remanente de la herencia después de quedar satisfechos aquellos acreedores.
A salvo la normativa concursal, la separación de bienes hereditarios afectará éstos para el pago preferente a los acreedores y legatarios que la hubieran solicitado. El juez, a petición de los interesados, señalará plazo para la formación de inventario y decretará las anotaciones y embargos preventivos, notificaciones y demás medidas de aseguramiento.
Una vez satisfechos los acreedores de la herencia y legatarios que hubieren solicitado la separación, serán pagados los acreedores y legatarios que no la hubieren solicitado, sin más preferencia entre ellos que la que les corresponda por la naturaleza de sus créditos o conforme a lo dispuesto en la Ley Hipotecaria.
En las sucesiones en las que el causante haya designado comisario, se estará a lo dispuesto en el artículo 43.
Artículo 22Formas de testar
En la Comunidad Autónoma del País Vasco rigen todas las formas de testar reguladas en el Código Civil y además el testamento llamado «hilburuko» o en peligro de muerte.
Sección segunda. Del testamento en peligro de muerte o «hilburuko»
Artículo 23Testamento en peligro de muerte o «hilburuko»
Sección tercera. De la sucesión por testamento mancomunado o de hermandad
Artículo 24El testamento mancomunado
Artículo 25Contenido del testamento mancomunado
Artículo 26Revocación o modificación conjunta
El testamento mancomunado podrá ser revocado o modificado conjuntamente por los propios otorgantes observando las mismas formalidades que se exigen para su otorgamiento o mediante pacto sucesorio en el que ambos intervengan.
Artículo 27Revocación o modificación unilateral en vida del cotestador
Artículo 28Revocación o modificación a la muerte del cotestador
Artículo 29Fallecimiento de uno de los testadores
Sección cuarta. De la sucesión por comisario
Artículo 30Sucesión por comisario
El testador puede encomendar a uno o varios comisarios la designación de sucesor, la distribución de los bienes y cuantas facultades le correspondan en orden a la transmisión sucesoria de los mismos.
Artículo 31Nombramiento del comisario
Artículo 32Capacidad jurídica y ejercicio del poder testatorio
Artículo 33Límites del poder testatorio
Artículo 34Realización de inventario
Artículo 35Autoadjudicación de bienes
El comisario podrá adjudicarse a sí mismo los bienes que le hubiese atribuido el causante, así como aquellos que le corresponderían en caso de sucesión intestada o a falta de ejercicio del poder testatorio.
Artículo 36Características del cargo de comisario y posibilidad de nombrar albacea y contador partidor
Artículo 37Representante y administración de la herencia
Artículo 38Derecho de alimentos pendiente el ejercicio del poder testatorio
Pendiente el ejercicio del poder testatorio, tendrán derecho a alimentos los hijos y demás descendientes del causante en situación legal de pedirlos, con cargo a los rendimientos de los bienes hereditarios, si no hubiera otra persona obligada a prestarlos.
Artículo 39Tutela y curatela de menores o incapacitados
El comisario está obligado a pedir la constitución de la tutela o curatela de los hijos y demás descendientes del causante menores o incapacitados.
Artículo 40Designación de varios comisarios
Si el testador hubiere designado varios comisarios, desempeñarán sus funciones mancomunadamente, salvo que del tenor del testamento resulte otra cosa. Los acuerdos se adoptarán por mayoría y, en caso de empate, decidirá el nombrado en primer lugar.
Artículo 41Plazo del ejercicio del poder testatorio
Artículo 42Ejercicio sucesivo del poder testatorio
Salvo disposición en contrario del testador, el comisario podrá usar del poder testatorio en uno o varios actos.
Artículo 43Ejercicio del poder testatorio y cautelas en favor de terceros
Los acreedores hereditarios, dentro del plazo de seis meses, a contar de la fecha del fallecimiento del causante podrán solicitar al comisario y, en su defecto, al juez competente, la formación de inventario y la separación de los bienes de la herencia, con el fin de satisfacer con éstos los propios créditos de los primeros, según su respectivo rango, excluyendo a los acreedores particulares del heredero hasta la total satisfacción de aquellos créditos.
Hasta tal momento no se confundirán las deudas y créditos existentes entre el heredero y el causante, ni se extinguirán las correspondientes garantías. Los legatarios tendrán ese mismo derecho para asegurar el cumplimiento de los legados con el remanente de la herencia después de quedar satisfechos aquellos acreedores.
A salvo la normativa concursal, la separación de bienes hereditarios afectará éstos para el pago preferente a los acreedores y legatarios que la hubieran solicitado. Al efecto el comisario o, en su caso, el juez, a petición de los interesados, procederá a la formación de inventario y adoptará las medidas de aseguramiento, formación de inventario, administración, custodia y conservación del caudal hereditario que procedan.
Una vez satisfechos los acreedores de la herencia y legatarios que hubieren solicitado la separación, serán pagados los acreedores y legatarios que no la hubieren solicitado, sin más preferencia entre ellos que la que les corresponda por la naturaleza de sus créditos o conforme a lo dispuesto en la Ley Hipotecaria.
Artículo 44Irrevocabilidad de las disposiciones del comisario
Salvo en el caso señalado en el artículo anterior, todas las disposiciones otorgadas por el comisario en uso del poder testatorio serán irrevocables. No obstante, podrá reiterarse el llamamiento si la disposición resulta nula o los beneficiarios no quieren o no pueden aceptarla. En tal caso, el comisario podrá hacer nueva designación en el plazo de un año desde que conozca de forma fehaciente estos hechos.
Artículo 45Extinción del poder testatorio
El poder testatorio se extinguirá:
Artículo 46La voluntad del testador como criterio de interpretación
La voluntad del testador prevalece siempre en la interpretación y aplicación de las normas de esta sección.
CAPÍTULO II
De las limitaciones a la libertad de testar Sección primera. De la legítima
Artículo 47Los legitimarios
Son legitimarios: los hijos o descendientes en cualquier grado y el cónyuge viudo o miembro superviviente de la pareja de hecho por su cuota usufructuaria, en concurrencia con cualquier clase de herederos.
Las normas sobre la troncalidad en el infanzonado o tierra llana de Bizkaia, y en los términos municipales alaveses de Aramaio y Llodio, prevalecen sobre la legítima, pero cuando el tronquero sea legitimario, los bienes troncales que se le asignen se imputarán a su legítima.
Artículo 48La legítima
Artículo 49Cuantía de la legítima de los descendientes
La cuantía de la legítima de los hijos o descendientes es de un tercio del caudal hereditario.
Artículo 50Sustitución y representación de los legitimarios
Los hijos premuertos al causante o desheredados serán sustituidos o representados por sus descendientes.
Artículo 51Apartamiento y preterición de legitimarios
Artículo 52La legítima del cónyuge viudo o miembro superviviente de la pareja de hecho
Artículo 53Conmutación del usufructo viudal o del miembro superviviente de la pareja de hecho
Artículo 54Derecho de habitación del cónyuge o miembro superviviente de la pareja de hecho
El cónyuge viudo o miembro superviviente de la pareja de hecho, además de su legítima, tendrá un derecho de habitación en la vivienda conyugal o de la pareja de hecho, mientras se mantenga en estado de viudedad, no haga vida marital ni tenga un hijo no matrimonial o no constituya una nueva pareja de hecho.
Artículo 55Extinción de la legítima viudal o del miembro superviviente de la pareja de hecho
Salvo disposición expresa del causante, carecerá de derechos legitimarios y de habitación en el domicilio conyugal o de la pareja de hecho, el cónyuge separado por sentencia firme o por mutuo acuerdo que conste fehacientemente, o el cónyuge viudo que haga vida marital o el miembro superviviente de la pareja de hecho que se encuentre ligado por una relación afectivo-sexual con otra persona.
Artículo 56Intangibilidad de la legítima
Artículo 57Usufructo universal del cónyuge viudo o miembro superviviente de la pareja de hecho
El causante podrá disponer a favor de su cónyuge o miembro superviviente de la pareja de hecho del usufructo universal de sus bienes, que se extinguirá por las mismas causas que la legítima del artículo 55. Salvo disposición expresa del causante, este legado será incompatible con el de la parte de libre disposición.
Si el causante los dispusiere de modo alternativo, la elección corresponderá al cónyuge viudo o miembro superviviente de la pareja de hecho.
Sección segunda. Del cálculo de la herencia y pago de las legítimas
Artículo 58Cálculo de la legítima
Para el cálculo de la cuota de legítima se tomará el valor de todos los bienes de la sucesión al tiempo en que se perfeccione la delación sucesoria, con deducción de deudas y cargas. Al valor líquido se le adicionará el de las donaciones computables entendiendo por tales todas aquellas en las que no medie apartamiento expreso o se efectúe a favor de quien no sea sucesor forzoso.
Artículo 59Valor de las donaciones computables y colacionables
Artículo 60Fijación del valor de los bienes en el caso de existir poder testatorio
Si hubiese poder testatorio, la valoración de los bienes para fijar la legítima se hará:
Sección tercera. De la troncalidad en Bizkaia, Aramaio y Llodio Subseccion primera. Disposiciones generales
Artículo 61Aplicación territorial de la troncalidad
Artículo 62La troncalidad
Artículo 63Bienes troncales y parentesco troncal
Artículo 64Los bienes raíces
Artículo 65Villas, ciudad y troncalidad
Artículo 66Los parientes tronqueros y su prelación
Son parientes tronqueros, siempre por consanguinidad o adopción:
Respecto de los bienes raíces adquiridos por los cónyuges durante la vigencia de un matrimonio, o por los miembros de una pareja de hecho durante la vigencia de la misma, ambos cónyuges o miembros de la pareja de hecho son tronqueros. Aunque estos bienes se transmitan a los hijos o descendientes, los cónyuges o miembros de la pareja de hecho adquirentes siguen siendo tronqueros de la línea ascendente, cualquiera que sea el grado de parentesco con el descendiente titular.
Artículo 67Extensión de la troncalidad
Artículo 68Nacimiento y extinción de la troncalidad
Se extingue también si en el momento en que el titular pierde la vecindad civil local vizcaína, no existen parientes tronqueros en la línea recta ni en el segundo y tercer grado de la colateral.
Artículo 69Efectos de la troncalidad
Artículo 70Troncalidad y sucesión forzosa
Artículo 71Bienes incluidos en la transmisión a título gratuito del caserío
La transmisión a título gratuito de un caserío con sus pertenecidos comprenderá, salvo disposición en contrario, el mobiliario, semovientes, derechos de explotación, maquinaria e instalaciones para su explotación existentes en el mismo.
Subsección segunda. De los derechos troncales de adquisición preferente
Artículo 72Adquisición preferente de los bienes troncales y prelación para su ejercicio
Artículo 73Preferencia en línea y grado
Dentro de cada línea el pariente más próximo excluye al más remoto. Si fueren varios los parientes del mismo grado que ejerciten el derecho de adquisición preferente, corresponderá al tronquero que esté en derecho de posesión de la finca. A falta de éste, la designación del adquirente se decidirá por sorteo ante notario.
Artículo 74Limitación del derecho en función de la clasificación urbanística
No tendrá lugar el derecho de adquisición preferente en la enajenación de fincas radicantes en suelo urbano o urbanizable sectorizado.
Artículo 75Enajenación de varias fincas
Si son varias las fincas que se enajenan, podrá el tronquero ejercitar su derecho respecto de una o varias y no de las demás, pero tratándose de la enajenación de un caserío, habrá de adquirirlo como una unidad de explotación, con todos los pertenecidos que se enajenen, aunque figuren inscritos separadamente en el Registro de la Propiedad.
Artículo 76Llamamiento previo a la enajenación
Quien pretenda enajenar bienes sujetos a saca foral practicará notarialmente el llamamiento a los parientes tronqueros.
El llamamiento se anunciará por medio de edictos que se publicarán en la forma prevista en este artículo.
El edicto habrá de expresar las circunstancias de quien pretenda efectuar la transmisión, las de la finca a enajenar, su título de adquisición, el valor catastral, si constare, y el notario bajo cuya fe pretenda formalizarse la enajenación, así como los datos de identificación registral, si la finca los tuviere.
El edicto se publicará, en todo caso, en el tablón de anuncios del ayuntamiento en cuyo término municipal radique la finca.
El llamamiento se consignará en acta notarial. A tal fin, el notario entregará personalmente, o remitirá por correo certificado con acuse de recibo, el edicto al alcalde para su fijación y exposición al público durante el plazo de quince días consecutivos, lo que se acreditará por certificación suscrita, o visada al pie del edicto, por el destinatario.
El llamamiento podrá hacerse igualmente mediante notificación notarial directa, que recoja los extremos del edicto, a todos los parientes tronqueros. A estos efectos, la notificación a los parientes colaterales se entenderá hecha también a sus hijos y descendientes.
Artículo 77Comparecencia para el ejercicio del derecho
Artículo 78Valoración del bien raíz
El precio que señalen los peritos será vinculante para las partes, que deberán otorgar la escritura dentro de los quince días siguientes a aquel en que se les notifique el resultado de la tasación.
Si el vendedor no comparece en la fecha señalada por el notario, se le tendrá por conforme con la designación de perito que propongan los tronqueros.
Artículo 79Otorgamiento de la escritura de la compraventa al pariente tronquero preferente
Artículo 80Libertad de enajenación de bienes troncales
Si no se presentara o consumara su derecho ningún pariente tronquero, el propietario podrá enajenar la raíz por cualquier título oneroso y por el precio y condiciones que libremente decida, dentro del plazo de un año desde que venció el plazo señalado en el edicto o la notificación personal directa. Pasado este plazo, no podrá enajenar a título oneroso sin nuevo llamamiento. Se entenderá no presentado el tronquero si dejare caducar cualquiera de los plazos que se señalan en esta subsección.
Artículo 81Enajenación a terceros no tronqueros
Por comparecencia ante Notario podrá acordarse, por unanimidad entre el enajenante y los tronqueros que comparecieren legalmente al llamamiento, incluidos los de grado no preferente, la enajenación de la finca a un tercero, que se habrá de formalizar en el plazo de un año previsto en el artículo anterior.
Artículo 82Constancia en la escritura de enajenación de los trámites realizados
En toda escritura de enajenación a título oneroso de bienes troncales, sujeta a derecho de adquisición preferente, se consignará si se dio o no el llamamiento foral, con referencia circunstanciada, en el primer caso, al acta de fijación del edicto, o, en su caso, a la notificación notarial directa y a las diligencias subsiguientes, haciendo constar en la correspondiente inscripción si se dio o no en forma legal el llamamiento.
Artículo 83La saca foral
Artículo 84Ejercicio de los derechos de adquisición preferente en los casos de ejecución hipotecaria y procedimientos de apremio
Artículo 85Ejercicio de los derechos de adquisición preferente en los casos de permuta
Artículo 86Ejercicio de los derechos de adquisición preferente en los casos de arrendamientos
Artículo 87Prelación de estos derechos sobre otros derechos de adquisición
Los derechos reconocidos en este título serán preferentes a cualquier otro derecho de adquisición, incluso la tercería registral que pueda surgir de una inscripción practicada durante los plazos de ejercicio del derecho de adquisición preferente.
Sección cuarta. De la libertad de testar en el valle de Ayala en Álava
Artículo 88Ámbito territorial
Artículo 89Libertad de testar en el valle de Ayala
Artículo 90El apartamiento
Artículo 91La constitución del usufructo poderoso
Artículo 92Caracteres del usufructo poderoso
El usufructo poderoso es un derecho personalísimo. No podrá ser enajenado ni gravado por ningún título, salvo autorización del constituyente.
Artículo 93Ejercicio del usufructo poderoso
Si el usufructuario poderoso dispone parcialmente de los bienes, los legitimarios favorecidos quedan apartados con los bienes recibidos, sin perjuicio de que, en actos posteriores, pueda el usufructuario favorecerles con otros bienes.
Artículo 94Obligaciones del usufructuario
Todas las reparaciones, gastos, cargas y contribuciones de los bienes objeto del usufructo poderoso serán de cargo del usufructuario mientras no disponga de los mismos.
Artículo 95Fianza del usufructuario
El usufructuario poderoso no vendrá obligado a prestar fianza, salvo disposición expresa del causante.
Sección quinta. De las normas especiales acerca del caserío en Gipuzkoa
Artículo 96Ordenación sucesoria del caserío
La ordenación sucesoria del caserío en el territorio histórico de Gipuzkoa se regirá por las normas de esta ley, acomodándose a las formas, instituciones y principios tradicionales de dicho territorio histórico.
Artículo 97El caserío
El caserío es una explotación agrícola o ganadera familiar constituida por una casa de labor, con diversos elementos muebles, semovientes, derechos de explotación, maquinaria, instalaciones y una o varias heredades, tierras o montes. Estas tierras o heredades pueden o no estar contiguos a la casa de labor y reciben la denominación de pertenecidos del caserío.
Artículo 98Los ondazilegis
Se entenderá comprendido en el concepto de caserío los terrenos ondazilegis.
Artículo 99Bienes incluidos en la transmisión a título gratuito del caserío
La transmisión a título gratuito de un caserío y sus pertenecidos comprenderá, salvo disposición en contrario, el conjunto descrito en los artículos anteriores.
CAPÍTULO III
De los pactos sucesorios Sección primera. Disposiciones generales
Artículo 100El pacto sucesorio
Artículo 101Pacto sucesorio y testamento
Artículo 102Pacto sucesorio y donación mortis causa
La donación mortis causa de bienes singulares se considera pacto sucesorio y también lo será la donación universal inter vivos, salvo estipulación en contrario.
Artículo 103Pacto de designación de sucesor
El pacto de designación de sucesor puede contener la disposición de la herencia, tanto a título universal como particular, así como la renuncia a la misma; en ambos supuestos, los otorgantes pueden fijar las reservas, sustituciones, cargas, obligaciones y condiciones a que haya de sujetarse.
Sección segunda. De los pactos de institución sucesoria
Artículo 104Designación sucesoria con transmisión de presente de los bienes
Artículo 105Designación sucesoria con transmisión post mortem de los bienes
Artículo 106Disposición de los derechos del instituido
En la institución sucesoria con eficacia post mortem el instituido podrá, incluso en vida del instituyente, disponer de su derecho a título gratuito, por actos inter vivos o mortis causa, a favor de sus hijos y descendientes.
En el caso de que premuera al instituyente, el derecho del instituido se transmite a sus descendientes. Si existen varios hijos o descendientes sucesores del instituido premuerto abintestato, el instituyente puede escoger a uno o varios de aquéllos mediante testamento, pacto u otro título sucesorio.
Artículo 107Pacto de comunidad
Artículo 108Revocación del pacto sucesorio
Los instituyentes pueden revocar la designación:
Artículo 109Resolución del pacto sucesorio
Se resolverá la designación sucesoria:
CAPÍTULO IV
De la sucesión legal o intestada
Artículo 110Sucesión legal o intestada
La sucesión legal tiene lugar cuando no se haya dispuesto válidamente de toda la herencia o parte de ella, por testamento, o pacto sucesorio, conforme se dispone en esta ley.
Artículo 111Sucesión legal de los bienes troncales
Artículo 112Sucesión legal de los bienes no troncales
La sucesión legal de los bienes no troncales se defiere por el siguiente orden:
Artículo 113Sucesores por derecho propio o por derecho de representación
Artículo 114Cónyuge viudo o miembro superviviente de la pareja de hecho
Artículo 115Ascendientes
Artículo 116Colaterales
Artículo 117Sucesión a favor de la Comunidad Autónoma
En defecto de personas llamadas legalmente a la sucesión conforme a los artículos precedentes, sucederá en todos los bienes la Administración General de la Comunidad Autónoma del País Vasco, quien asignará una tercera parte a sí misma, otra tercera parte a la diputación foral correspondiente a la última residencia del difunto y otra tercera parte al municipio donde éste haya tenido su última residencia.
Los derechos y obligaciones de dichas Administraciones públicas, serán los mismos que los de los demás herederos, pero se entenderá siempre aceptada la herencia a beneficio de inventario, sin necesidad de declaración alguna sobre ello.
CAPÍTULO V
Disposiciones comunes a las distintas formas de suceder
Artículo 118Reserva sobre bienes adquiridos de descendiente
El ascendiente que heredare de su descendiente bienes que éste hubiera adquirido por título lucrativo de otro ascendiente o de un hermano se halla obligado a reservar los que haya adquirido por ministerio de la ley en favor de los parientes que estén dentro del tercer grado y pertenezcan a la línea de donde los bienes procedan.
Artículo 119Reserva de bienes raíces donados para un matrimonio
En los bienes raíces donados para un matrimonio, antes o después de su celebración, sucederán los hijos o descendientes habidos en él, con exclusión de cualesquiera otros.
Artículo 120Reserva a favor de los hijos del cónyuge o miembro de la pareja de hecho fallecido
Salvo disposición contraria del causante, el cónyuge viudo o miembro superviviente de la pareja de hecho que pase a segundas nupcias, constituya nueva pareja de hecho o tenga un hijo que no lo sea de su difunto cónyuge o pareja de hecho, estará obligado a reservar a los hijos y descendientes de aquél todos los bienes que haya adquirido del mismo por testamento, pacto sucesorio u otro título lucrativo.
Artículo 121Alcance de las reservas
Las reservas reguladas en este título alcanzan en todo caso a los edificios, plantíos y mejoras que hubiesen sido hechos por el reservista, con la obligación del reservatario de satisfacer a aquél o a sus herederos el valor actual de los mismos, dentro del año y día a contar de la fecha en que el reservatario hubiera entrado en su posesión.
Artículo 122Facultades del reservista
El reservista, en todos los casos regulados en este título, podrá designar sucesor entre los reservatarios, en los términos establecidos para la sucesión testada o pacto sucesorio, y no podrá imponer sustituciones y gravámenes sino a favor de ellos.
Artículo 123Reversión de los bienes donados
Los ascendientes, salvo pacto sucesorio en contrario, suceden en los bienes no troncales dados por ellos a sus hijos o descendientes muertos sin posteridad, cuando los mismos objetos donados existan en la sucesión. Si hubieren sido enajenados, sucederán en todas las acciones que el donatario tuviera en relación a ellos, y en el precio si se hubieren vendido, o en los bienes con que se hayan sustituido si los permutó o cambió.
Artículo 124Computación de los bienes objeto de reversión
El valor de los bienes a que se refiere el artículo anterior computará en el caudal relicto al tiempo en que se perfeccione la delación sucesoria.
TÍTULO III
Del régimen de bienes en el matrimonio
CAPÍTULO I
Del régimen legal
Artículo 125Régimen económico matrimonial
El régimen de bienes en el matrimonio será el que los cónyuges establezcan en capitulaciones matrimoniales, bien estipulando expresamente sus condiciones o bien haciendo referencia a cualquier sistema económico establecido en ésta u otras leyes.
Artículo 126Modificación del régimen económico matrimonial
El régimen económico de un matrimonio, tanto el pactado como el legal, podrá ser modificado mediante el otorgamiento de nuevas capitulaciones matrimoniales.
Artículo 127Régimen económico matrimonial en ausencia de capitulaciones
Artículo 128Inscripción del régimen económico matrimonial
Las modificaciones en el régimen de bienes en el matrimonio no surtirán efectos contra terceros sino a partir de la fecha en que fueren inscritas en el Registro Civil y, en su caso, en el Registro de la Propiedad o en el Registro Mercantil.
CAPÍTULO II
Del régimen de comunicación foral de bienes Sección primera. De la comunicación foral de bienes
Artículo 129La comunicación foral de bienes
En virtud de la comunicación foral se harán comunes, por mitad entre los cónyuges todos los bienes, derechos y acciones, de la procedencia que sean, pertenecientes a uno u otro, por cualquier título, tanto los aportados como los adquiridos en constante matrimonio y sea cual fuere el lugar en que radiquen.
Artículo 130Alcance y cese de la comunicación foral de bienes
La comunicación foral, constante matrimonio, tiene el alcance y las limitaciones previstas en esta ley, y cesará automáticamente por sentencia de separación conyugal, nulidad de matrimonio o divorcio, así como por el otorgamiento de capitulaciones matrimoniales, cuando los cónyuges se acojan a un régimen económico matrimonial de distinta naturaleza.
Artículo 131Otras causas de cese de la comunicación foral de bienes y sus efectos
También cesará la comunicación foral por decisión judicial y a petición de uno de los cónyuges en los siguientes casos:
Si no se extingue el matrimonio tras la disolución del régimen de comunicación, los cónyuges, salvo pacto en contrario, quedarán sometidos al régimen de separación de bienes previsto en el Código Civil.
Artículo 132La consolidación de la comunicación foral de bienes
Artículo 133Bienes ganados y bienes procedentes de uno de los cónyuges
Durante la vigencia de la comunicación foral, la distinción entre bienes ganados y bienes procedentes de uno de los cónyuges se ajustará a las normas de la legislación civil general sobre bienes gananciales y privativos.
Artículo 134Cargas del matrimonio
Artículo 135Actos de disposición de bienes
Artículo 136Derechos de crédito
Los derechos de crédito, cualquiera que sea su naturaleza, serán ejercitados por el cónyuge a cuyo nombre aparezcan constituidos.
Artículo 137Gestión y administración de bienes
Artículo 138Deudas y obligaciones
El embargo deberá ser notificado al cónyuge no deudor, quien tendrá derecho a oponerse a cualquier embargo que recaiga sobre bienes ganados, en cuanto exceda de su mitad. Podrá asimismo pedir, en el plazo de quince días naturales, la disolución de la comunicación foral por las reglas del artículo 145, en cuyo caso sólo quedarán sujetos a responsabilidad los bienes adjudicados al obligado y el matrimonio pasará a regirse por el régimen de separación de bienes. Este derecho no tendrá lugar si el acreedor probare que la deuda ha repercutido en beneficio de la familia.
La adjudicación de bienes por disolución de la comunicación foral se llevará a cabo, en pieza separada, en el mismo procedimiento de ejecución, por las normas establecidas para la partición de las herencias.
Artículo 139Repudiación y aceptación de herencias
Durante la vigencia de la comunicación foral, el cónyuge llamado a una herencia no podrá repudiarla sin el consentimiento del otro. A falta de acuerdo, se entenderá aceptada a beneficio de inventario.
Sección segunda. De la disolución del régimen de comunicación de bienes
Artículo 140Disolución por muerte de uno de los cónyuges, dejando hijos y descendientes comunes
Cuando el matrimonio se disuelva por la muerte de uno de los cónyuges, dejando hijos o descendientes comunes, se consolida la comunicación foral y se transforma en comunidad de bienes entre el cónyuge viudo de una parte, y los hijos o descendientes que sean sucesores del premuerto, de otra, hasta la división y adjudicación de los bienes.
Artículo 141Disolución por muerte de uno de los cónyuges habiéndose designado comisario
Artículo 142Autoadjudicación de bienes por el cónyuge viudo comisario
Artículo 143Aceptación de herencias por los sucesores a instancia del cónyuge viudo
El cónyuge viudo, cuando el matrimonio se haya disuelto con hijos o descendientes, podrá instar judicialmente a los sucesores del fallecido a que acepten cualquier herencia en que éste estuviera interesado. Transcurrido el plazo señalado por el juez, que no excederá de treinta días, sin que manifiesten su voluntad de aceptar la herencia, o cuando repudien la misma, podrá dicho cónyuge aceptarla a beneficio de inventario.
Artículo 144Adjudicación de los bienes comunicados
Artículo 145Disolución por muerte de uno de los cónyuges, sin descendientes comunes o por sentencia de separación, nulidad o divorcio
Artículo 146Otras reglas particulares para el caso de disolución por muerte de uno de los cónyuges, sin descendientes comunes
Cuando se trate de disolución por muerte de un cónyuge y no existan descendientes, además de las reglas del artículo anterior, se aplicarán las siguientes:
Tal abono podrá no tener efecto hasta el fallecimiento del cónyuge viudo, pues se reconoce a éste el derecho de gozar y disfrutar libremente de su mitad durante sus días.
Disposición adicional primera. Comisión de Derecho civil vasco.
Disposición adicional segunda. Régimen de las parejas de hecho.
Primero. A los efectos de la aplicación de esta ley, se considera pareja de hecho la resultante de la unión libre de dos personas mayores de edad o menores emancipadas, con plena capacidad, que no sean parientes por consanguinidad o adopción en línea recta o por consanguinidad en segundo grado colateral y que se encuentren ligadas por una relación afectivo-sexual, sean del mismo o de distinto género. Asimismo ambos miembros de la pareja deberán cumplir el requisito de no estar unidos a otra persona por vínculo matrimonial o pareja de hecho.
Las disposiciones de la presente ley serán de aplicación a las parejas de hecho constituidas en los términos del artículo 3 y siguientes de la ley.
A tal efecto podrán inscribirse aquellas parejas de hecho en las que al menos uno de sus integrantes tenga vecindad civil vasca.» «Artículo 5. Regulación de la relación y régimen económico-patrimonial.
Disposición adicional tercera. Adecuación de la normativa tributaria.
Los órganos forales de los territorios históricos procederán, en el uso de sus competencias, a la acomodación de las respectivas normas tributarias a las instituciones reguladas en esta ley.
Disposición transitoria primera. Conflictos intertemporales.
Los conflictos intertemporales entre esta ley y las que deroga se resolverán aplicando las disposiciones transitorias preliminar, 1.ª, 2.ª, 3.ª, 4.ª y 12.ª del Código Civil.
Si un conflicto intertemporal no pudiera resolverse por las disposiciones anteriores, se tendrá en cuenta que las variaciones introducidas en esta ley no deben perjudicar los derechos adquiridos conforme a la legislación anterior.
Disposición transitoria segunda. Posesión previa de servidumbre de paso.
La posesión de una servidumbre de paso comenzada antes de la vigencia de esta ley, aprovechará al poseedor a efectos de su adquisición por prescripción.
Disposición transitoria tercera. Retroactividad de ciertas disposiciones de la ley.
Lo establecido en el artículo 41 respecto al plazo para el ejercicio del poder testatorio, en el artículo 43, apartados 3, 4 y 5, respecto a las facultades del comisario administrador y representante del patrimonio y en el artículo 42 en cuanto a la posibilidad de ejercitar el poder en uno o varios actos u otorgamientos, será de aplicación retroactiva a los otorgados con anterioridad a esta ley.
Disposición transitoria cuarta. Poderes testatorios anteriores a la entrada en vigor de la Ley 3/1992, de 1 de julio, del Derecho Civil Foral del País Vasco.
En los poderes testatorios otorgados antes de la entrada en vigor de la Ley 3/1992, de 1 de julio, la designación de comisario a favor del cónyuge implicará la atribución del usufructo vitalicio, que no se extinguirá por el uso de dicho poder.
Disposición transitoria quinta. Actos de disposición otorgados al amparo del artículo 831 del Código Civil y del artículo 13 de la Ley 3/1992, de 1 de julio, del Derecho Civil Foral del País Vasco.
Serán válidos plenamente los actos de disposición otorgados al amparo de lo dispuesto en el artículo 831 del Código Civil y del artículo 13 de la Ley 3/1992, de 1 de julio, del Derecho Civil Foral del País Vasco.
Disposición transitoria sexta. Derechos de troncalidad sobre sepulturas.
Los derechos de troncalidad sobre las sepulturas que actualmente subsisten se regirán por las disposiciones de la Ley 3/1992, de 1 de julio, del Derecho Civil Foral del País Vasco.
Disposición transitoria séptima. Atribución de la vecindad civil vasca.
Desde la entrada en vigor de esta ley, quienes gocen de vecindad civil en cualquiera de los territorios de la Comunidad Autónoma del País Vasco, adquirirán automáticamente la vecindad civil vasca y la vecindad civil local que, en su caso, les corresponda.
La nueva legislación que les resulte aplicable, de acuerdo con lo establecido en esta disposición, no alterará el régimen económico matrimonial o patrimonial, en el caso de las parejas de hecho, salvo que se acuerde en capitulaciones matrimoniales o pacto. En lo relativo a las relaciones personales y sucesorias, se estará a lo dispuesto en la disposición transitoria primera.
Disposición derogatoria.
Quedan derogadas las leyes 3/1992, de 1 de julio, del Derecho Civil Foral del País Vasco, y 3/1999, 26 de noviembre, de modificación de la Ley del Derecho Civil del País Vasco, en lo relativo al Fuero Civil de Gipuzkoa, y cualquier otra en lo que se oponga a lo dispuesto en la presente.
Disposición final. Entrada en vigor.
La presente Ley entrará en vigor a los tres meses de su publicación en el Boletín Oficial del País Vasco.
Por consiguiente, ordeno a todos los ciudadanos y ciudadanas de Euskadi, particulares y autoridades, que la guarden y hagan guardar.
Vitoria-Gasteiz, 26 de junio de 2015.
El Lehendakari, Íñigo Urkullu Rentería.